Infierno Azul

Que no está el horno para bollos en determinados géneros es algo que siempre repito hasta la saciedad. Uno de ellos, el cine de escualos, es un no parar y literalmente de un tiempo a esta parte se le ha ido de las manos a ‘Jolivu’; uno puede encontrar en catálogo desde tiburones poseídos hasta otros aquellos hechos a retales, y afortunados somos si los vemos nadar en su líquido elemento y no como viene siendo la tonica por el espacio exterior con un par de ametralladoras ensambladas a los lados y un nazi-zombie (o zombie-nazi, no sé que va primero) subido en su lomo.
Y eso no quiere decir que uno tenga que tragar con toda la basura infecta que a uno le echen a la cara, pero la verdad es que cuando aparece una propuesta como ‘Infierno Azul’ uno no puede mas que empezar a salivar. Y la verdad es que el bueno de Jaume Collet-Serra aprueba por los pelos. Para ser justos, aunque uno ya no se espera el guión de ‘El Padrino’, resulta lo mas flojo de ésta propuesta, pues éste es casi inexistente; aunque tampoco resultaría demasiado importante si las interpretaciones no fuesen mas bien flojas; desconozco si el doblaje al castellano ha hecho mella, pero digamos que en este apartado rozamos la Serie B directamente. Blake Lively luce imponente pantalla, pero la verdad que ni ella ni el resto del reparto da para mucho mas. La banda sonora elegida tampoco es que sea un acierto, y la inclusión de otros temas menos ‘pastilleros’ podría haber mejorado mucho el conjunto, aunque eso ya va en gustos.
Pero donde ‘Infierno Azul’ literalmente brilla es con su fotografía, una absoluta delicia, que incluso por la noche luce de infarto sin que perdamos detalle alguno. Ver al tiburón (un cacharro inmenso) resulta aterrador, que al fin y al cabo es lo que uno viene a ver (cachas de la Blake mediante), y la verdad es que cuando aparece en pantalla trasmite toda la seriedad y acongoje que cabria esperar en una situación similar. Curioso me ha resultado por el contrario encontrar un CGI que canta por soleares en los primeros compases del film en la cara de la prota surfeando, que vale, sabemos que no es ella, pero que alberga mas parecido con la Leticia Sabater que con la Blake.
Afortunadamente, el ritmo y la tensión que le ha imprimido el director al film es muy de agradecer, por lo que finalmente uno puede disfrutar de la que ha ido a ver: a un jodido tiburón blanco de dios sabe cuantos metros despedazando por doquier todo lo que encuentra con el verismo que cintas como ‘Sharknado’ se pasan por el arco del triunfo. Teniendo en cuenta que ‘Tiburón’ ya se rodó hace muchos años (esto va por los cansinos universales de tiempos pasados fueron mejores), si uno va buscando una propuesta honesta encontrará un tiburón inmenso y una Blake Lively no menos peligrosa…

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