Un don excepcional

Nunca debiésemos dejar de lado recomendación alguna que nos compartan con cariño, pues a buen seguro encierra en si misma un pedacito de belleza que ha conseguido traspasar a quien nos la recomienda. Y así llegué a ‘Un don excepcional’, un film que a priori no llamó mi atención. Y a lo anterior añadiría que por costumbre uno debiera salirse de caminos trillados y no subestimar propuesta alguna por sencilla que ésta pueda parecer en apariencia, pues a buen seguro nos estemos perdiendo buena parte de esos pedacitos de belleza diseminados aquí y allá en este noble arte. Y en gran medida, eso es lo que nos va a aportar este film, belleza; una belleza elegante en la que nada está fuera de lugar, y en la que la premisa elegida es tan sencilla como el golpe de timón reconocible trazado para abordarla, pero no por ello para nada despreciable.

‘Un hombre (un magnífico Chris Evans) debe hacerse cargo de su sobrina, una niña superdotada (brutal papel de una joven Mckenna Grace), ante el fallecimiento de su hermana’ reza su sinopsis, que llega envuelta en una elegancia que tal vez pueda ser su único lastre, ya que en la vida real casi todo carece de esa plasticidad, que aquí se nos brinda en forma de unos diálogos tan sutiles como excepcionales, asidos de la mano de unas interpretaciones engranadas a la perfección a sus respectivos roles. Y tal vez no haya otra forma de mostrarnos, ya perdidos en nuestra madurez, que la normalidad y el cariño que envuelve todo lo cotidiano es tan excepcional y necesario para un niño como cualquier don que éste posea, esa excepcionalidad que se nos muestra también arrebatada en nuestro día a día en aras del sentido último de nuestra existencia: vivir.

Para aquellos que no tenían pensado un visionado de la misma, aquí mi mas sincera recomendación, pasando el testigo, ya que a veces por nosotros mismos no podemos ver lo que está envuelto en belleza y está oculto entre los segundos de nuestra vida; si a veces quienes quieren compartirla con nosotros no nos detienen por un minuto, es posible que nos lo perdamos…

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