The Haunting of Bly Manor

Empezaremos por lo obvio: ‘The Haunting of Bly Manor’ no es ‘The Haunting of Hill House’. Ambas, comparten un denominador común, los fantasmas, pero colocados en la historia de tal manera, que este hecho resulta absolutamente diferenciador. ‘Hill House’ es en su naturaleza una historia de terror, y ‘Bly House’ una historia romántica.

De hecho, tampoco están al mismo nivel en lo que a calidad se refiere. Si tenemos en cuenta estas premisas, no nos llevaremos ninguna (desagradable) sorpresa.

Si nos ceñimos a ‘Bly Manor’ lo cierto es que tarda mucho en arrancar, demasiado diría; tanto como siete de sus nueve capítulos, y que dicho sea de paso, por momentos devienen soporíferos.

Pero no sería de justicia no reconocer que cuenta con un capítulo en concreto (el octavo) que por si mismo santifica la serie; y se que a muchos no les servirá, pero pienso que consigue salvarla. Si rematamos la cosa con un capítulo final donde se teje un buen desenlace, podríamos aseverar que en su balance final nos encontramos ante un producto correcto, que se deja ver, con la impronta de Mike Flanagan, si bien es cierto que es un producto al que hay que darle tiempo.

Tal vez el mayor pecado que arrastre esta serie sean nuestras expectativas frente a ella, que será perdonado si durante su transcurso asumimos que es una historia de amor…una bella historia de amor, con fantasmas…

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