Superman en la radio: Los seriales de la Mutual Network

Seguramente, cuando hoy en día pensamos en Superman lo hacemos como un personaje del mundo del comic o del cine, pero pocas veces lo asociamos como un habitual de las emisoras de radio. Sin embargo, fue precisamente este medio uno de los primeros en ser conquistado por el hombre de acero y en contribuir con aportaciones fundamentales a los mitos que todos conocemos.

 

Del papel a las Ondas, Superman llega a la radio

En 1940, y pese al escaso tiempo transcurrido desde su primera aparición,  Superman ya era inmensamente popular entre el público juvenil americano. Aparecía en dos series de comics, una de ellas dedicada a él en exclusiva, y en más de trescientos periódicos como tira dominical pero para algunos responsables de aquella primeriza DC comics esto no era suficiente. Sabían que tenían un caballo ganador y tenían que conseguir hacerle llegar a los medios de masas.  En una época en que la televisión aun no existe y el cine aun no ha puesto su mirada en los personajes de comic, el objetivo es un medio de comunicación bien distinto; La radio.

Los encargados de convencer al mundo de que Superman tenía futuro en las ondas, fueron Allen Ducovny, un agente de prensa de la DC, y Robert J. Maxwell, un escritor de historias pulp encargado de las licencias de merchandising de la compañía. Ambos prepararon ya en 1939 unas primeras grabaciones de muestra destinadas a convencer a patrocinadores y emisoras de radio para que apoyaran al programa. Estas primeras pistas incluían ya una versión de la luego famosísima entrada del programa:

«Faster than an airplane, more powerful than a locomotive, impervious to bullets!»
«Up in the sky—look!»
«It’s a giant bird!»
«It’s a plane!»
«It’s SUPERMAN!»

Aquella entrada sufriría ligeras modificaciones a lo largo del tiempo y conocería distintas versiones, pero seguiría siendo utilizada durante años en algunos de los momentos clave de la historia del personaje, como los dibujos de la Max Fleisher, las series de Kirk Alyn y George Reeves o la serie animada de Filmation.

La entradilla no era sino una típica introducción de un programa de radio de la época, que buscaba maximizar la utilización de  efectos de sonido que “ilustraran” la acción que se estaba narrando. Así al “faster than a speeding bullet” le seguía el sonido de un disparo, al “more powerful than a locomotive” el sonido de una locomotora, y así sucesivamente.

 

El programa comenzó a emitirse el lunes 12 de Febrero de 1940 en la emisora Neoyorquina WOR, para pasar poco después, en agosto del mismo año, a la que sería su hogar habitual, la Mutual Network en la que seguiría hasta 1949. La Mutual era una red de emisoras de radio que funcionaban como una cooperativa por todo estados unidos y parte de Canadá y que ya habían sido la casa para otros seriales de éxito, como los del llanero solitario o La sombra. En el último tramo de su existencia, desde octubre de 1949 a Marzo de 1951, fue la ABC radio la encargada de emitirlo.

Los primeros episodios fueron escritos por George Ludlum y producidos por Frank Chase y tenían una duración de apenas un cuarto de hora. Se emitía entre las cinco y las seis de la tarde, en un principio tres días a la semana,  pero su inmediato éxito de audiencia hizo que empezara a emitirse de lunes a viernes. Sus argumentos empezaron siendo historias autoconclusivas, pero según iban aumentando el número de estaciones que emitían el programa y los días en que estaba en antena, se pasó a una estructura de múltiples episodios donde cada uno de los capítulos terminaba en una situación de tensión que se solucionaría en el siguiente capítulo.

Ademas de Maxwell y Ducovny, es digno de reseñar que la dirección del programa contó nada menos que con George Lowther, autor de la novela de Superman publicada en 1942 y que es por si sola un interesantísimo aporte a la historia del personaje. Lowther empezó siendo el narrador de los episodios para pasar pronto a las tareas de dirección.

 

La Voz de Superman

Clayton Collyer

El serial de la Mutual Network contó con actores especializados en radio y considerados de primera fila según el canon de la época, entre los que cabe de

stacar a Jackson Beck, quien sustituyó a Lowther como narrador del programa, y que además tuvo ocasión de poner la voz a algunos personajes secundarios a lo largo del mismo, entre los que curiosamente se incluía Alfred Pennyworth, el mayordomo de Batman que se pasaba por allí cuando las aventuras de su jefe se cruzaban con las del hombre de acero. Sin embargo, el auténtico desafío de la serie sería para el encargado de interpretar el doble papel de Superman y Clark Kent.

El elegido fue Clayton “Bud” Collyer,  un actor de radio que a punto estuvo de ser abogado y que más adelante conseguiría hacerse un nombre como presentador de televisión en los años 50 y 60. Pese a que en un principio su nombre fue mantenido en secreto por orden de la propia DC (querían que el público creyera que Superman existía realmente) el trabajo de Collyer sería irremisiblemente asociado a Superman y su interpretación del personaje marcaría la visión del personaje en los cuarenta, sirviendo de inspiración para los primeros actores que lo interpretaron en imagen real. “Bud” Collyer tuvo la idea de matizar las voces de Clark y Superman con entonaciones distintas, así Clark tenía el tono de un tenor y el hombre de acero la de un barítono, lo que quedaba especialmente marcado cuando se producía el cambio de identidad, contribuyendo a mitificar frases como “This is a job… for Superman” o “Up, Up, and Away”. El actor siempre estuvo orgulloso de su interpretación de Superman y le puso voz al hombre de acero en todas sus encarnaciones hasta su muerte en 1969, incluyendo las versiones animadas de los Fleisher o la serie de Filmation.

 

 

Las aportaciones al mito; Un Superman diferente

El programa de la mutual Network empieza a emitirse cuando el personaje apenas está empezando su recorrido, es anterior incluso a la famosa novela de George Lowther, por lo que muchos de las bases del personaje aun no existen o están muy poco desarrolladas. Este hecho, permitiría al serial aportar personajes y conceptos capitales a la leyenda de Superman, pero también hizo que algunos de los rasgos del Superman aquí presentado fueran como mínimo, chocantes.

Para empezar, Krypton no es un planeta lejano, sino que orbita en el lado opuesto de nuestro sol, lo que lo hace completamente invisible para nosotros. En el primer capítulo, repasamos la conocida historia de Jor-El (Ned Weber) enviando a su hijo recién nacido a nuestro mundo para salvarlo de la destrucción, pero pese a la cercanía de este Krypton, el futuro Superman se desarrolla y crece ¡dentro del cohete! para aterrizar ya como un adulto en nuestra tierra. Sobra decir, que no había ni rastro de Smallville o los Kent por aquel entonces.

Ya en el segundo episodio, se disfraza como Clark Kent por consejo de los primeros terrícolas con los que tropieza (afortunadamente, parece ser que eran gente maja; imaginaos que hubiera tropezado con un gracioso que le recomienda disfrazarse de folclórica) y busca trabajo como reportero en un gran periódico para poder comprender mejor la raza humana. Y es aquí donde se produce la primera aparición de Perry White, personaje hasta entonces desconocido interpretado aquí por el actor Julian Noa.

Aunque la figura de un editor aparece desde los primeros números de Action Comics, este no había recibido nombre en un principio. Más adelante, se mencionará que el editor del Daily Star era George Taylor, que en los comics desaparece sin que los guionistas dieran muchas explicaciones para dar paso al radiofónico y por tanto mucho más mediático Perry White, quien sin duda, había venido para quedarse.

El hecho de no tener ningún referente previo para su personaje, hace que Noa se permita desarrollar libremente su interpretación del personaje y marca las pautas para casi todos los Perry Whites del futuro, incluidos Jackie Cooper o Lane Smith.

Otra pequeña curiosidad algo chocante, es que Lois Lane no aparecería hasta el séptimo episodio, y fue interpretada por varias actrices a lo largo de los años que la serie estuvo en antena. Entre ellas, la más recordada fue Joan Alexander, quien también pondría la voz de la reportera en los dibujos de los Fleisher.

Hubo que esperar al programa 28, en Abril de 1940 para que el programa hiciera otra de sus grandes aportaciones al mito de Superman; Jimmy Olsen. Al igual que ocurría con Perry White, la figura de un chico de los recados que trabajaba en el Planet, había aparecido en varias ocasiones sin que se le diera nombre, o como varios personajes distintos. Pero es a partir de la introducción de Jimmy Olsen cuando el personaje quedaría fijado para siempre como parte de la mitología de Superman.

En el mencionado capítulo 28, “Donnelli`s protection racket” este chico de los recados del Planet recluta a Clark Kent para que investigue a los truhanes que obligan a su madre a pagar una tasa de protección en la tienda de golosinas que regenta. El personaje fue modelado como un idealizado niño-adolescente de la época en la línea de otros personajes del momento para conseguir que los jóvenes oyentes se identificaran con él, además de darle a Superman un personaje con el que dialogar y a quien explicar sus acciones. A finales de ese año 41, en el Superman nº 13, Jimmy daría el salto al medio comiquero en la historia titulada “Superman and the archer” incorporándose  definitivamente a la galería de secundarios del hijo de Krypton.

Pero Jimmy y Perry no serían los únicos conceptos que estos seriales aportarían a los comics. Un elemento tan fundamental para los mitos de Superman como la Kryptonita, haría su  aparición en 1943 en el episodio titulado “the meteor from Krypton”. Según parece, el elemento que llevó a la aparición del mortal elemento, no fue otro que los necesarios descansos que “Bud” Collyer debía tomarse de su trabajo en la serie, bien fuera por vacaciones o por enfermedad. La aparición de la Kryptonita garantizaba tener a Superman fuera de juego algunos episodios, dejando el peso de la serie en los secundarios o bien en el hombre murciélago en las ocasiones que se pasó por la serie.

Precisamente las apariciones de Batman, fueron otro de los hitos que el serial de radio dejó para la historia. Si bien los dos personajes estrella de DC comics ya habían compartido alguna que otra portada en ocasiones especiales,  es aquí cuando por primera vez trabajarán juntos como un equipo en el mini serial titulado “Mystery of the waxmen” donde en el segundo capítulo Robin le pediría ayuda a Superman para rescatar al hombre murciélago. Ambos colaborarían hasta en 13 ocasiones más a lo largo de la vida de los seriales, con tres actores distintos interpretando el hombre murciélago;  Matt Crowley Stacy Harris y Gary Merryll. Robin por el contrario sería interpretado por un solo actor; Ronald Liss

 

La moraleja de la historia y como fastidiar al KKK

 

Una de las características que más llamó la atención del público generalista acerca de los seriales radiofónicos de Superman fue el hecho de que el programa acabara desarrollando un

 

Stetson Kennedy

contenido moral además de historias de aventuras y fantasía.

En 1946, en la aclamada saga “Unity house” Superman se enfrentaba a unos vándalos que movidos por la intolerancia y el fanatismo trataban de destruir la convivencia entre judíos y Cristianos en una comunidad donde convivían varias religiones.  La inclusión de estos contenidos sociales no fue en un primer momento muy bien recibida por los patrocinadores del programa, que temían que la audiencia se resintiera con la nueva marcha de los argumentos. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario y el programa recibió el beneplácito y la alabanza de un buen montón de asociaciones en pro de la tolerancia. La temática social se convirtió desde entonces en una constante en la serie, con Superman luchando por la tolerancia, y afrontando temas como la delincuencia juvenil o el absentismo escolar.  En este contexto, es famosa la anécdota que cuenta como Stetson Kennedy, un espía que la liga anti difamación había infiltrado en el Ku kux Clan, contactó  con los productores del programa para promover argumentos en contra de la organización

 

racista.  Así, en sagas como “the Clan of the fiercy cross” Superman se enfrentaba a un trasunto del susodicho Clan utilizando contraseñas reales de la asociación y consiguiendo con ello desconcertar y ridiculizar a la misma, hasta el punto de que  Samuel Green, gran Dragon del KKK, amenazó con boicotear las ventas de Kellogs (uno de los principales patrocinadores del serial) si la filtración continuaba. Afortunadamente,  la audiencia siguió acompañando al programa y la compañía de cereales no se dio por aludida.

 

Todo lo bueno se acaba. El final de una era.

 

En Octubre de 1949 el serial pasó a ser emitido por la ABC, quienes lo enfocarían como un programa de misterio destinado al público adulto. Esta versión se emitiría a lo largo de 13 semanas concluyendo en enero de 1950 con la historia “Dead men tell no tales” y marcaría el final de Clayton Collyer como el Superman de la radio. La creciente popularidad del actor como presentador de TV y los correspondientes compromisos con el medio audiovisual le obligan a dejar la serie después de más de diez años. Collyer, quien pese a sus reticencias iniciales a hacerse con el papel había acabado adorando el personaje, había batido records de permanencia en una misma serie y aun volvería a cruzarse con el hombre de acero cuando le prestó la voz para los dibujos animados de la Filmation en 1966.

En Junio de 1950 la ABC resucita la serie con programas de media hora emitidos dos veces por semana, reutilizando guiones de anteriores etapas. Michael Fitzmaurice sustituyo a Collyer como Superman y Ross Martin toma el lugar del narrador Jackson Beck entre otras nuevas incorporaciones al casting.

Esta última etapa estuvo constituida por un total de 78 emisiones hasta que finalmente en Marzo de 1951, la aventura de Superman en las ondas vio su final definitivo.

Para aquel entonces, Robert Maxwell quien en su día había llevado a Superman a la radio ya estaba trabajando activamente para hacer realidad una serie de televisión del personaje.  Pese al éxito que esta acabaría teniendo, para muchos oyentes de aquellos años 40 y 50, Superman nunca volaría tan alto y tan lejos como lo había hecho en los viejos seriales de la radio.

 

 

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